Blogs
La marca británica de supercoches retoma el buen camino

McLaren: la búsqueda de la perfección

La marca británica de supercoches retoma el buen camino

Ir a recoger un deportivo nuevo tendría que ser un momento para saborear. Uno debería conducir sintiéndose invencible y sin preocupaciones ni ningún temor.

El problema es que ese deportivo es un McLaren 750S Spider de unos 310.200 euros situado frente a las puertas principales de la sede acristalada del fabricante de automóviles de lujo. Es la hora de comer de un día laborable por lo demás tranquilo y tengo que conducir frente a toda la plantilla, rodeando el lago artificial de 50.000 metros cúbicos de agua que bordea el imponente McLaren Technology Centre (MTC).

Mi ansiedad está justificada. Acabo de terminar una visita a estas increíbles instalaciones de Woking (Surrey, Reino Unido), en la que he podido ver de cerca el McLaren F1 original de los años noventa. No se fabricaron nada más que 100 unidades y no todas han sobrevivido. Rowan Atkinson, el famoso Mr. Bean, estrelló el suyo dos veces y, según se cuenta, tuvo que pagar la prima de seguro más alta del mundo. Me han dicho que el seguro del modelo de la sede de McLaren alcanza las ocho cifras.

Perfección sobre productividad

McLaren es una marca en alza. Su equipo de Fórmula 1, que también alberga su sede en este edificio, acaba de ganar el Campeonato de Constructores por primera vez desde 1998 y McLaren Automotive, que se dedica exclusivamente a los coches de calle, acaba de presentar un supercoche hiperhíbrido de dos millones de libras llamado W1, que no me dejarán conducir.

No siempre ha sido así. Tras una travesía de años en el desierto de la Fórmula 1 y algunos problemas de calidad bien documentados en sus coches de carretera, el nombre de McLaren, sin estar mancillado, había perdido el brillo de antaño. Cuando el nuevo director general, Michael Leiters, admitió que la calidad debía mejorar, se sabía que había mucho trabajo por delante.

Leiters se trasladó a McLaren desde Ferrari, donde era director tecnológico y, con su llegada en el verano de 2022, trajo consigo el cometido de fabricar coches de mejor calidad que Ferrari o Lamborghini en un margen de cinco años. Menos de tres años después de su llegada, las cosas parecen pintar bien.

¿Cómo lo han conseguido? Fabricando menos coches, por supuesto. En lugar de perseguir la productividad y los beneficios, los técnicos de McLaren pasan más tiempo fabricando a mano cada coche para asegurar su perfección. Los robots se utilizan para aplicar las múltiples capas de pintura y nada más.

“Como CEO, Michael Leiters ha tratado de crear una cultura de excelencia en ingeniería, priorizando la calidad y la precisión e incorporando en el ADN de nuestros productos el auténtico espíritu de competición de McLaren”, explica a Cloud Jamie Corstorphine, director global de estrategia de producto de McLaren. “El McLaren W1 encarna a la perfección la mentalidad ganadora de campeonatos mundiales que alimenta nuestra cultura y la transferencia única de tecnología y experiencia entre nuestras divisiones de carreras y superdeportivos”.

"En resumen, el W1 es un supercoche que sólo McLaren podía producir. A través del proceso de desarrollo hemos obtenido una cantidad increíble de información valiosa y, por supuesto, parte de estos resultados acabarán llegando a otros modelos."

Un lugar de trabajo de ciencia ficción

El MTC es una instalación digna de producir supercoches de primera clase. Diseñado por el célebre arquitecto Sir Norman Foster, si parece sacado de una serie de ciencia ficción es porque lo es: hace poco hizo las veces de puerto espacial en Andor, la serie de televisión del universo de Star Wars, y también se han rodado allí escenas de la segunda entrega.

Mi visita entre bastidores recorre la ilustre historia de McLaren en la Fórmula 1, desde que el fundador Bruce McLaren fuera pionero en usar fibra de carbono en 1981, hasta su elección del naranja papaya como color distintivo, instado al parecer por la intensidad con la que se veía en la cobertura televisiva en blanco y negro de los 60, durante los años de formación de McLaren.

Hay partes del MTC donde se prohíben las fotografías, ya que la I+D es un secreto muy bien guardado, pero siempre puedes optar por disfrutarla de primera mano si compras un flamante McLaren. Esto incluye un recorrido por la cadena de producción, donde me han contado cómo un cliente americano fortuito llegó para encontrar su coche recién comprado a punto de tocar tierra por primera vez, algo que nunca antes había ocurrido. Se cuenta que el hombre en cuestión lo describió como el día más feliz de su vida... para disgusto de su mujer, que acababa de dar a luz a su hijo.

Fórmula 1- Innovación ganadora

Con mis disculpas a la pareja de este caballero, su emoción está justificada. Un McLaren puede alcanzar una velocidad abrumadora y, por otro lado, también es muy adaptable: el 750S Spider se puede conducir todos los días en modo “Confort” e incluye un práctico botón en el salpicadero para levantar el morro y sortear los badenes.

Dicho esto, al 750S Spider, propulsado por los 740 CV de su V8 biturbo de 4.0 litros, le queda camino por recorrer para igualar los 1.258 CV del V8 biturbo híbrido de 4.0 litros del W1 (potenciado por un “módulo E” que añade otros 342 CV). Con un sistema de reducción de la resistencia aerodinámica al estilo de la Fórmula 1, cuenta con un aerofreno que le permite ir a 200 kilómetros por hora y detenerse en tan sólo 100 metros.

“Como todos nuestros coches, un número significativo de innovaciones en el W1 provienen de la Fórmula 1”, asegura Corstorphine. "McLaren acumula más de 60 años de historia rindiendo en las carreras, algo a lo que sabemos sacar partido. Desde la aerodinámica de efecto suelo inspirada en la F1 hasta los frenos y la suspensión delantera, pasando por el famoso monocasco de fibra de carbono y, por supuesto, el control de la conducción y un compromiso sin igual. Todo ello ha sido posible gracias a nuestra extraordinaria experiencia en la F1".

“También hay funcionalidades divertidas, como el Boost, que despliega inmediatamente toda la potencia del módulo E con sólo pulsar un botón, siguiendo el mismo principio empleado en la Fórmula 1”. Que la tecnología y la innovación desarrolladas para el W1 puedan trasladarse algún día a este deporte dependerá de cómo evolucione el reglamento". El W1, por tanto, es más avanzado que un Fórmula 1 y representa muchas primicias para la marca. “Es el coche homologado para circular por carretera que más rápido acelera y que más vueltas da, el primer coche de calle con efecto suelo de la historia, el primero del mundo en transformar radicalmente el carácter de la carretera a la pista, rebajando significativamente la altura de la carrocería e incorporando hasta 1.000 kg de carga aerodinámica, y mucho más”, afirma Corstorphine. “Representa la cima absoluta de lo que podemos conseguir en este momento, lo que lo convierte en un digno sucesor del McLaren F1 y el P1, dos de los mejores supercoches de todos los tiempos. Así que, aunque el W1 es innovador en muchos aspectos, también es el siguiente capítulo lógico de nuestro famoso linaje de coches número uno."

Por lo que a mí respecta, me alivia informar de que el 750S Spider no acabó en el fondo del lago de McLaren y finalmente regresó al MTC de una pieza. Al cierre de esta edición, continuaban las negociaciones para mi préstamo del W1 y Cloud se ha puesto en contacto con los representantes de Rowan Atkinson para pedirles los datos de su corredor de seguros.

  • GERENTES DE CUENTA DEDICADOS
  • SIN COMPROMISO
  • 30+ AÑOS DE EXPERIENCIA
  • DISPONIBLE 24/7

EMAIL US

CALLBACK