EL NEGRO DOMINA UNA VEZ MÁS
Tras diseñar el primer reloj totalmente negro y tras un encuentro fortuito con dos iconos de Hollywood, Porsche ha trasladado su maestría automovilística al mundo de la relojería.
El mundo de los relojes de lujo puede resultar complejo si no se distingue entre un Rolex y un Patek Philippe, pero es que las cosas están a punto de complicarse un poquito más si la empresa de coches deportivos Porsche se sale con la suya. La marca alemana ha cambiado su ciudad natal, Stuttgart, por Suiza, donde va a abrir una fábrica de relojes de última generación a las puertas de las marcas más conocidas del sector, algo que les hace mucha ilusión.
“Naturalmente. No hay ningún problema”, responde con optimismo Rolf Bergmann, director general de Porsche Design Timepieces, cuando en Cloud le preguntamos si puede competir con las marcas de relojes más codiciadas. “Si nos fijamos en el cuero, Rolex no ofrece cuero a sus clientes de forma oficial, pero nosotros sí, y tenemos el cuero de mayor calidad en nuestros coches”, añade. “El cristal de zafiro tiene un revestimiento antirreflectante y, además, un revestimiento duro. Normalmente, el revestimiento antirreflectante puede desaparecer con el tiempo, pero como el nuestro es duro, no puede desaparecer del cristal. Rolex no hace eso.”
Son palabras belicosas, pero quién no las pronunciaría si acaba de fichar al galán de Hollywood y fanático de Porsche, Orlando Bloom, como nuevo embajador de la marca. “Orlando es un apasionado de los relojes y de los coches... Bueno, no…, es un apasionado de Porsche”, dice Gerhard Novak, director general de Porsche Design Timepieces. “Tiene ocho o nueve, y condujo su primer Porsche, creo que era un 911 S del 73, hace 20 años, y todavía lo tiene. Nos encontramos más o menos por casualidad en la Monterey Car Week, donde acudió con su hijo. No podía creer lo increíble que era la historia del reloj Porsche y solamente cinco meses más tarde ya estábamos firmando el contrato”.
La historia del reloj a la que se refiere Novak es realmente “increíble” ya que involucra a iconos legendarios de la Fórmula 1, la OTAN y la película que catapultó a Tom Cruise al estrellato mundial. Pero primero tenemos que remontarnos en el tiempo hasta el año 1972.
UN HITO EN LA RELOJERÍA
Casi una década después del debut del 911 original en 1964, su diseñador, Ferdinand Alexander Porsche, decidió que quería crear un reloj inspirado en el mundo del automovilismo. Tras revolucionar las esferas de sus coches de carreras de 24 horas para mitigar las distracciones del sol bajo, la lluvia lateral, los faros y los circuitos iluminados con velas, todo ello a 300 km/h, Ferdinand se dio cuenta de que esta fórmula podía replicarse en la esfera de un reloj.
La familia Porsche ya había estado involucrada en el mundo de los relojes con anterioridad. En la década de 1950, los clientes recibían relojes de oro como regalo cuando alcanzaban los 100.000 kilómetros. Cuando esto se convirtió en algo habitual, los regalos acabaron sustituyéndose por manillas de oro, pero en la década de 1960 los relojes ya habían desaparecido.
Ferdinand acabó creando el Chronograph 1, el primer reloj totalmente negro mate con un revestimiento especial antirreflejos. “La idea inicial era crear un reloj para los empleados que hubieran cumplido 25 años en Porsche”, explica Novak. “Luego nos enteramos de que el reloj no se quedaba en las muñecas de todos los empleados. Se lo regalaban a los pilotos de carreras. El reloj se hizo tan popular que los propietarios de Porsche acudían a los concesionarios para preguntar si podían encargarlo”.
Su excepcional legibilidad —esfera negra mate, detalles blancos, segundero rojo— llamó la atención de pilotos de Fórmula 1 como Emerson Fittipaldi y Mario Andretti. “Incluso Niki Lauda, conocido por no comprar muchas cosas, acabó haciéndose con uno de ellos”, añade Novak. Quizás lo más sorprendente fue que el jefe de Ferrari, Gianni Agnelli, fuera fotografiado luciendo un Chronograph 1 en su jet privado puesto por fuera del puño de la camisa, conforme a los dictados de la moda. Esto resultaba aún más sorprendente si se tiene en cuenta que Ferrari estaba patrocinada por la marca de relojes de lujo Longines en aquella época.
LA NECESIDAD DE VELOCIDAD
La leyenda del Chronograph 1 creció gracias a sus afiliaciones militares. La OTAN, la Royal Navy británica y los pilotos de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos lo adoptaron. Nadie lo sabía en ese momento, pero no faltaba mucho para que apareciera en los cines.
“La primera tienda Porsche Design fuera de Alemania abrió en Beverly Hills. Allí entró un tipo y dijo: "Soy Jerry Bruckheimer. Estamos haciendo una película militar y estoy buscando equipo para ella", cuenta Novak. “No mencionó el nombre de la película y pidió que le prestaran un Chronograph 1 porque los pilotos más avezados de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, los “Top Gun”, los llevaban. Como no había ningún responsable de marketing, se decidió que, bueno, ¿por qué no? Y se le prestó el reloj. Cuando lo devolvió un año y medio después, Top Gun ya era una película famosa”.
El Chronograph 1 que luce Pete ‘Maverick’ Mitchell, el personaje de Tom Cruise, aparece en varias escenas. Pero no era el único Porsche de la película. La inteligente e intransigente instructora de vuelo de Kelly McGillis, Charlotte ‘Charlie’ Blackwood, conduce un clásico 356 A Speedster, y Novak se apresura a señalar que Porsche no pasó por alto su mensaje al público femenino. Sus relojes, al igual que sus coches, también son muy adecuados para las mujeres.
Cruise intentó comprar el Chronograph 1 que llevó en la película, pero Porsche educadamente se negó y el reloj quedó guardado. “Casi 40 años después, Bruckheimer se acercó a nosotros en la Rennsport Reunion en Laguna Seca, California, una vez más, cuando estaba preparando las herramientas para Top Gun: Maverick”, dice Novak. “Le volvimos a prestar el reloj original y le pedimos que lo devolviera. Todavía está en nuestro poder. Quizás haya una tercera edición, y ya veremos si se lo entregamos de nuevo”.
Una vez más, Cruise intentó comprar el reloj, pero no hubo manera. “Tom se puso en contacto con nosotros y nos dijo que le gustaría quedarse con ese reloj, porque para él es una herramienta importante. Y le dijimos que no, que nos lo quedábamos”, añade Novak en tono jocoso. Una vez más, el reloj aparece en escenas clave, mientras el amorío, Penelope ‘Penny’ Benjamin, interpretada por Jennifer Connelly, conduce un 911 S coupé de 1973, curiosamente el mismo modelo que el primer Porsche de Orlando Bloom.
VIENE CON EL COCHE
Al igual que con sus coches, Porsche tiene una orgullosa trayectoria de innovación con sus relojes. En 1980, el Chronograph 1 pasó a fabricarse íntegramente en titanio. Los ingenieros de Porsche ya habían sustituido el acero por titanio ligero y anticorrosivo en los cigüeñales de sus motores de competición cuando Ferdinand recordó que los mecánicos habían dejado de usar guantes porque también era hipoalergénico. Todos los relojes Porsche siguen fabricándose en titanio en la actualidad.
Si bien un Chronograph 1 vintage puede resultar tentador (los relojes de más de 50 años están exentos del impuesto sobre las ganancias de capital en el Reino Unido por ejemplo), Porsche volvió a sacar el Chronograph 1 en 2022, junto con una gama de modelos de edición especial. Su configurador de relojes refleja el proceso de personalización de sus coches: los clientes pueden combinar el reloj con un modelo 911, eligiendo entre más de 140 colores para el anillo de la esfera, correas de cuero del mismo tipo que el utilizado en el interior y rotores de cuerda inspirados en las llantas del 911. Como dijo un ejecutivo de Porsche Design: “Viene con el coche”.
La prestigiosa etiqueta “Swiss Made” también se aplica al exclusivo movimiento cronógrafo de Porsche Design, el calibre WERK 01.100, que se basa en el probado diseño Valjoux y está fabricado por Sellita, un renombrado fabricante suizo.
APOGEO MÁXIMO
Con Orlando Bloom liderando un nuevo capítulo en la historia de Porsche, la marca ha presentado recientemente el reloj Chronograph 911 – Spirit 70, un diseño tradicional exclusivo para los propietarios del 911 Spirit 70. Es una edición limitadísima a 1500 unidades, así que no se sabe si un elfo del reino del bosque podrá hacerse con uno.
La demanda supera con mucho a la oferta, así que Porsche tiene previsto duplicar su capacidad de producción, sobre todo porque, en algunos casos, los coches se entregan antes que los relojes. Si prefiere un reloj inteligente, la colaboración de Porsche con la marca de aventura Garmin sigue muy viva, aunque, según Novak, más que de un reloj se trata más bien de una herramienta funcional que interactúa con un estilo de vida. “Como fabricantes de relojes suizos, nosotros no hacemos eso”. Es bueno saber que, a pesar de cruzar fronteras, algunas cosas siguen siendo claramente alemanas.
